Los primeros auxilios son las medidas inmediatas que se brindan a una persona que ha sufrido una lesión o presenta una emergencia, mientras llega la atención profesional. Actuar con calma y de manera ordenada puede ayudar a proteger a la persona y evitar que la situación empeore.
Lo primero es comprobar que el lugar sea seguro. No debes exponerte a un peligro para intentar ayudar, ya que podrías convertirte en otra persona lesionada.
¿Qué puedes hacer ante una emergencia?
- Mantén la calma y observa qué ocurrió.
- Verifica que el lugar sea seguro antes de acercarte.
- Comprueba si la persona responde y respira con normalidad.
- Pide ayuda y llama a los servicios de emergencia cuando sea necesario.
- Sigue las indicaciones que recibas por teléfono.
- Evita mover a la persona si no existe un peligro inmediato que lo requiera.
- No administres medicamentos ni alimentos a una persona lesionada, salvo que un profesional lo indique.
- Permanece con la persona y observa cualquier cambio mientras llega la ayuda.
Los primeros auxilios dependen del tipo de emergencia. Una quemadura, una caída, una herida o una persona que ha perdido el conocimiento requieren actuaciones diferentes. Por eso, aprender primeros auxilios mediante capacitación práctica es una de las mejores formas de estar preparado.
Si tienes la posibilidad, realiza un curso de primeros auxilios impartido por personal capacitado. Saber qué hacer y, sobre todo, qué evitar puede darte mayor seguridad cuando alguien necesita ayuda.