Tus riñones trabajan todos los días para mantener el equilibrio interno de tu organismo. Son dos órganos con forma de frijol, ubicados en la parte posterior del abdomen, debajo de las costillas. Aunque son pequeños en comparación con otros órganos, realizan funciones esenciales para mantenerte saludable.
Su tarea más conocida es filtrar la sangre y eliminar los desechos y el exceso de agua a través de la orina. Pero su trabajo va mucho más allá de producir orina.
Los riñones mantienen el equilibrio del organismo
Entre sus principales funciones se encuentran:
- Filtrar los desechos y el exceso de líquido de la sangre.
- Ayudar a mantener equilibrados minerales como sodio, potasio, calcio y fósforo.
- Participar en el control de la presión arterial.
- Producir hormonas relacionadas con la formación de glóbulos rojos.
- Ayudar a mantener la salud de los huesos.
Cuando los riñones funcionan correctamente, estos procesos ocurren de manera continua sin que tengas que hacer nada especial para que sucedan.
La salud renal está relacionada con otras condiciones
La diabetes y la presión arterial alta se encuentran entre las principales causas de enfermedad renal. También existen otros problemas que pueden afectar los riñones, como infecciones, cálculos, enfermedades hereditarias y algunas lesiones.
Por eso, cuidar los riñones forma parte del cuidado general de la salud. Mantener bajo control las enfermedades que pueden dañarlos ayuda a conservar su función.
El daño renal puede avanzar sin molestias
Una de las dificultades de las enfermedades renales es que, durante las primeras etapas, muchas personas no presentan síntomas. Los riñones tienen una gran capacidad de reserva y pueden seguir funcionando lo suficiente para que una persona se sienta bien aunque exista algún daño.
Por esta razón, las pruebas de sangre y orina tienen un papel importante en las personas con factores de riesgo.
Cuidar tus riñones es cuidar todo tu organismo
No existe un único hábito que garantice una buena salud renal. Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física, cuidar la presión arterial, controlar la glucosa si tienes diabetes y evitar el tabaco son medidas que favorecen la salud de los riñones.
Si tienes diabetes, presión arterial alta, enfermedad cardíaca o antecedentes familiares de enfermedad renal, pregunta a un profesional de la salud si necesitas revisiones periódicas de la función de tus riñones.