Insuficiencia renal y riñón
Los riñones son órganos esenciales que filtran desechos y líquidos del cuerpo. Cuando no funcionan correctamente, pueden acumularse toxinas y afectar tu salud.
Riñón único
Una persona puede vivir con un solo riñón funcional. Algunas personas nacen con un solo riñón, mientras que otras pierden uno debido a una cirugía, una enfermedad o una lesión.
Cuando el riñón que queda funciona adecuadamente, puede realizar el trabajo necesario para mantener el equilibrio de líquidos y eliminar desechos del organismo.
Vivir con un solo riñón
Tener un solo riñón no significa necesariamente que tengas una enfermedad. Muchas personas llevan una vida normal cuando el órgano restante funciona adecuadamente.
Aun así, existe menos reserva renal si aparece algún problema. Por eso, proteger su funcionamiento es especialmente importante.
Controles que sí importan
El seguimiento puede incluir controles de la presión arterial, análisis de sangre para valorar la función renal y estudios de orina.
Estos controles ayudan a detectar cambios antes de que aparezcan molestias evidentes.
Cuida el riñón que tienes
Algunas medidas importantes son:
- Mantener una presión arterial saludable.
- Mantener un peso saludable.
- Realizar actividad física con regularidad.
- Llevar una alimentación equilibrada.
- No fumar.
- Mantener una buena hidratación, según tus necesidades.
- Informar a los profesionales de la salud que tienes un solo riñón.
- No tomar medicamentos o suplementos por cuenta propia.
Algunos medicamentos pueden afectar los riñones, sobre todo cuando se utilizan en exceso o durante periodos prolongados. Antes de tomar un producto nuevo, consulta si es adecuado para ti.
El ejercicio no está prohibido
En general, tener un solo riñón no impide realizar actividad física. Sin embargo, si practicas deportes de contacto o actividades con riesgo de golpes fuertes, habla con un profesional de la salud sobre las medidas de protección más adecuadas.
Señales que no debes ignorar
Busca valoración si notas sangre en la orina, hinchazón persistente, cambios importantes al orinar o una elevación de la presión arterial.
Cuidar un riñón único consiste, principalmente, en proteger su función y detectar cualquier cambio a tiempo.