Insuficiencia renal y riñón
Los riñones son órganos esenciales que filtran desechos y líquidos del cuerpo. Cuando no funcionan correctamente, pueden acumularse toxinas y afectar tu salud.
Trasplante renal
Un trasplante renal es una cirugía mediante la cual se coloca un riñón sano de un donante en una persona cuyos riñones ya no funcionan lo suficiente para mantener las necesidades del organismo.
No todas las personas con enfermedad renal necesitan un trasplante. Cuando los riñones llegan a una etapa avanzada de insuficiencia renal, un profesional de la salud puede valorar esta alternativa junto con otros tratamientos.
Cuando el riñón ya no funciona
La insuficiencia renal avanzada ocurre cuando los riñones han perdido gran parte de su capacidad para filtrar la sangre y eliminar desechos.
En estos casos, el trasplante renal puede ser una opción para determinadas personas. La decisión depende del estado general de salud y de otros factores que evalúa el equipo médico.
Un riñón puede venir de dos fuentes
El órgano puede provenir de un donante vivo o de una persona fallecida. Antes de realizar el trasplante se llevan a cabo estudios para determinar si existe compatibilidad y si la persona receptora está en condiciones de someterse a la cirugía.
El cuidado continúa después
El nuevo riñón comienza a filtrar la sangre y producir orina. El tiempo que tarda en funcionar puede variar.
Después del trasplante, la persona necesita seguimiento médico durante toda la vida. Una parte fundamental del cuidado consiste en tomar medicamentos que ayudan a evitar que el sistema inmunitario ataque al nuevo órgano.
Estos medicamentos deben tomarse exactamente como fueron indicados. Suspenderlos por cuenta propia puede poner en riesgo el funcionamiento del riñón trasplantado.
Una nueva etapa de cuidados
Un trasplante puede mejorar la calidad de vida de personas con insuficiencia renal avanzada y permitirles realizar muchas actividades cotidianas.
Sin embargo, el trasplante no significa que la enfermedad renal desaparezca para siempre. El nuevo riñón necesita cuidados, controles y vigilancia.
Después de la cirugía, es importante mantener las citas médicas, seguir las indicaciones sobre alimentación y medicamentos y comunicar cualquier cambio en el estado de salud.
Señales que requieren atención
Después de un trasplante, fiebre, disminución importante de la cantidad de orina, hinchazón, dolor en la zona del riñón trasplantado o cambios repentinos en el estado general requieren comunicación con el equipo médico.
El trasplante renal es una alternativa de tratamiento para determinados casos de insuficiencia renal avanzada. La valoración individual permite determinar si es una opción adecuada y cuál es el mejor momento para realizarla.