El estrés es una respuesta natural del organismo ante situaciones que requieren atención o adaptación. En momentos específicos puede ayudarte a reaccionar, pero cuando se mantiene durante mucho tiempo puede influir en diferentes aspectos de la salud.
Dentro del síndrome cardiovascular renal metabólico (CKM), aprender a manejar el estrés es importante porque sus efectos pueden relacionarse con la presión arterial, la glucosa y otros factores que intervienen en la salud del corazón, los riñones y el metabolismo.
¿Qué ocurre cuando te estresas?
Ante una situación estresante, el organismo libera hormonas como adrenalina y cortisol. Estas sustancias preparan al cuerpo para responder: el corazón puede latir más rápido, aumenta temporalmente la presión arterial y se libera glucosa para disponer de energía.
Esta respuesta suele disminuir cuando pasa la situación que provocó el estrés. El problema puede aparecer cuando el estrés se vuelve frecuente o permanece durante periodos prolongados.
Además, el estrés puede influir indirectamente en la salud cuando dificulta dormir bien, mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física o seguir adecuadamente un tratamiento.
¿Cómo se relaciona con el síndrome CKM?
El estrés por sí solo no explica el desarrollo del síndrome CKM. Sin embargo, cuando es constante puede formar parte de un conjunto de factores que dificultan el cuidado de la salud.
Por ejemplo, puede contribuir a mantener elevada la presión arterial y dificultar el control de la glucosa en algunas personas. Si además existen diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular o enfermedad renal, manejar el estrés puede convertirse en una parte importante del cuidado cotidiano.
También vivir con una o varias enfermedades crónicas puede generar preocupaciones relacionadas con el tratamiento, las consultas médicas, los síntomas o los cambios en la vida diaria. Por eso, la relación puede funcionar en ambos sentidos: el estrés puede afectar el cuidado de la salud y vivir con una enfermedad puede aumentar el estrés.
Estrategias que pueden ayudarte
No siempre es posible eliminar las situaciones que generan estrés, pero sí puedes desarrollar herramientas para responder mejor ante ellas. Algunas opciones son:
- Realizar ejercicios de respiración o relajación.
- Organizar las tareas y establecer prioridades realistas.
- Reservar momentos para actividades que disfrutes.
- Mantener contacto con familiares, amistades u otras personas de confianza.
- Identificar situaciones que generan estrés de manera repetida.
- Buscar apoyo cuando las preocupaciones comiencen a sentirse difíciles de manejar.
No existe una estrategia que funcione igual para todas las personas. Lo importante es encontrar recursos que puedas incorporar de manera realista a tu vida cotidiana.
¿Cuándo buscar apoyo?
Sentir estrés ocasional es parte de la vida. Sin embargo, conviene pedir ayuda cuando se mantiene durante varias semanas, interfiere con tus actividades cotidianas o dificulta el sueño, la alimentación, el seguimiento de un tratamiento o tus relaciones.
Un profesional de la salud puede ayudarte a identificar qué está provocando el estrés y qué tipo de apoyo puede ser adecuado.
En el síndrome CKM, manejar el estrés no sustituye los medicamentos ni el seguimiento de las enfermedades existentes. Forma parte de un cuidado integral que busca facilitar el control de los factores que afectan al corazón, los riñones y el metabolismo.