Después de un infarto cerebral, algunas personas presentan dificultades para caminar, hablar, mover una parte del cuerpo, mantener el equilibrio, tragar o realizar actividades cotidianas. La rehabilitación ayuda a recuperar habilidades afectadas y a desarrollar nuevas estrategias para desenvolverse con mayor independencia.
La recuperación es diferente para cada persona. Algunas funciones mejoran en poco tiempo, mientras que otras requieren meses de trabajo y seguimiento.
La rehabilitación comienza cuando es seguro
El proceso puede comenzar durante la hospitalización, tan pronto como el estado de la persona lo permita. Después puede continuar en un centro especializado, de manera ambulatoria o en casa, según las necesidades y posibilidades de cada caso.
El equipo de rehabilitación puede incluir diferentes profesionales de la salud, de acuerdo con las dificultades que presente la persona.
Cada terapia tiene un objetivo
La rehabilitación puede incluir:
- Terapia física para trabajar fuerza, movimiento, equilibrio y coordinación.
- Terapia ocupacional para recuperar habilidades necesarias en las actividades cotidianas.
- Terapia del habla y lenguaje para trabajar la comunicación y algunos problemas para tragar.
- Evaluación y apoyo para dificultades relacionadas con la memoria, atención u otras funciones cognitivas.
No todas las personas necesitan las mismas terapias. El plan se establece a partir de las funciones afectadas y de los objetivos de recuperación.
La práctica forma parte del proceso
Recuperar una habilidad después de un EVC puede requerir repetición y paciencia. Actividades que antes eran automáticas pueden convertirse temporalmente en tareas difíciles.
Por eso, los avances pequeños son importantes. Lograr mayor estabilidad al caminar, utilizar mejor una mano o conseguir comunicar una idea con más facilidad son pasos que forman parte de la recuperación.
El entorno también puede ayudar
Familiares y personas cuidadoras pueden apoyar respetando las indicaciones del equipo de rehabilitación y evitando hacer por la persona todo aquello que todavía puede intentar realizar de manera segura.
Adaptar algunos espacios del hogar también ayuda a reducir dificultades y favorecer la independencia.
La recuperación no sigue un calendario único
Es normal que el progreso tenga momentos de avance y otros más lentos. La evolución depende de la zona del cerebro afectada, la gravedad del EVC, el estado general y la continuidad de la rehabilitación, entre otros factores.
Si tienes dudas sobre el progreso o las metas de rehabilitación, consulta a un profesional de la salud.